La edición 2018 del Punta Open se coronó con una espectacular final entre Simone Bolelli, uno de los pesos pesados que engalanó el torneo, y Guido Andreozzi, un argentino que había metido un par de buenos triunfos y asomaba como peligroso.

Fue una final con todos los condimentos: un game de casi quince minutos, mucha paridad y tenis de altísimo nivel. Bolelli ganó el primer set 6-3, pero de atrás Andreozzi se lo llevó: 6-4, 6-3 y la copa que se fue para Argentina, tal como habían hecho Javier Frana, Franco Davin y Marcelo Charpentier en 1993, 1994 y 1998 respectivamente.

No fue una semana más para Andreozzi. El bonarense llegó siendo el 245º del ranking ATP y con tres derrotas en igual cantidad de presentaciones en el 2018. El Punta Open fue su despegue y, al término del 2018, Andreozzi apareció entre los 80 mejores del mundo, transformándose en uno de los ascensos más importantes de la temporada.

El Punta Open fue el primero de los cuatro Challengers que ganó en el año y, sin dudas, el quiebre en una carrera que aún tiene para seguir creciendo.

El triunfo apretado en segunda ronda, aquel doble 6-4 contra el eslovaco Andrej Martin, fue uno de sus puntos altos en la semana. Venía de otro partido chivo: el portugués Joao Monteiro, al que despachó de atrás en tres sets, como hizo en la final. Más víctimas de Andreozzi fueron el chileno Christian Garín, otro de excelente 2018; y el kazako Dmitry Popko, un joven de 21 años que sorprendió llegando a semifinales.

Mientras Andreozzi y Popko se medían en una parejísima semi, que se definió infartantemente en tres sets, del otro lado del cuadro se enfrentaban entre compatriotas. Los italianos Simone Bolelli y Alessandro Giannessi se sacaron chispas, con final feliz para Bolelli. 

Los tres uruguayos que estuvieron en la primera ronda del cuadro principal no pudieron sortear esa etapa. Los más jóvenes, Santiago Maresca y Nicolás Xiviller, sumaron importante experiencia chocando con Bolelli y el español Enrique López Pérez respectivamente. Martín “Bebu” Cuevas llegaba con ilusiones, pero un debut muy duro ante el eslovaco Jozef Kovalik lo dejó por el camino.